Hoy ha sido un día curioso. Planifiqué ejercicios mucho más suaves (y en realidad lo eran) y aún así he sudado como no había sudado en toda la semana. Mi teoría es que hace más calor y hay más humedad en el aire pero, al mismo tiempo, me resulta curioso que estando menos cansada y dolorida y habiendo hecho ejercicios menos complicados (aunque a mayor velocidad, quizás por ahí vayan los tiros también) haya acabado sudando al nivel que lo he hecho (se me quedó pegada la camiseta! por todas partes!)
Pero bueno, en el fondo eso es buena señal, mientras me mantenga hidratada todo el día, todo ese sudor se transformará en un cuerpo más purificado (menos toxinas) y grasa quemada.
La mayor motivación que tuve hoy (no dormí a penas esta noche) fue el desayuno, por alguna razón