Hoy ha sido un día duro donde los haya. Me he despertado a las 6:30 y no he podido volver a dormirme así que, ya desesperada, a las 8:30 he decidido levantarme y hacer ejercicio. Al final, entres haches y bes, acabé yéndome de vuelta a la cama a las 10:00, después de haber estado trabajando tras el ejercicio y mi hija se despertó como diez minutos más tarde así que tocó estar alerta, moqueando cada dos por tres y despertándome y volviéndome a dormir seguido, mientras ella jugaba en la cama a mi lado.
Al fin,